UN LEONÉS Y SU PERRO REPRESENTARÁN A

ESPAÑA EN EL PRÓXIMO CAMPEONTATO DEL MUNDO EN ESLOVENIA

“Platino”, es fruto de un cruce seleccionado entre dos ejemplares de Pastor Belga Malinois: “Platinio du Scialet Vincent” y “Binky de Shusuen de Kish”, aunando de esta manera dos de las principales líneas de sangre Europeas de trabajo.

Fruto de este cruce nacieron ocho cachorros, de los que tras un proceso de selección dentro de la camada llegó a nuestras manos.

Cuando llegó a casa era tan sólo un cachorrito de mes y medio de edad, con todo el futuro por delante, pero ya mostraba manereas.

Las ilusiones en principio eran muchas, “Platino” era un ejemplar despierto, con una capacidad de concentración y de sacrificio enorme.

Todas estas virtudes lo convertían en un candidato ideal para practicar la disciplina deportiva canina más completa, y a la vez más complicada, que existe: el R.C.I. (Reglamento Cinológico Intenacional). Dicho reglamento es el triatlón canino, y aúna tres disciplinas: rastro, obediencia y defensa, buscando con ello el perro perfecto. Fueron unos cuantos meses de arduo trabajo en los que se fue forjando el temperamento del perro y sintetizando las normas básicas de la disciplina en la que iba a desarrollar su carrera deportiva.

Su primera salida fue como perro asistente para un Examen Oficial de Figurantes (ayudantes del Juez en la disciplina de defensa deportiva) dentro del Campeonato Nacional de Trabajo del Real Club Español del Perro de Pastor Alemán (RealCEPPA), y con sus tan sólo 10 meses de edad despertó el interés de dos personas que lo son todo en el trabajo deportivo con perro: Don Günther Diegel, el actual Delegado de trabajo alemán y máximo representante a nivel mundial, y D. Enrique García, Delegado de trabajo en España.

En mayo de 2004 llegaron las primeras pruebas, el test de carácter complejo (BH); prueba consistente en unos ejercicios de obediencia y unas pruebas de sociabilización, requisitos indispensables para garantizar el equilibrio físico y mental del perro y sin la cual no se puede acceder a disciplinas superiores.

El grado I (R.C.I. I), fue juzgado por D. Francisco Rico, Juez internacional, el perro se mostró muy seguro en sus actuaciones y obtuvo la primera plaza.

El R.C.I. II, juzgado por D. Juan Antonio Lanzó, Juez internacional con más de treinta años de experiencia en este deporte, el trabajo correcto, pequeños fallos le hicieron obtener la segunda posición, a tan solo 1 punto, de un perro que ese mismo año quedó mejor obediencia del Campeonato español. El pronóstico, alentador.

Después de este empujón, lo teníamos claro, había que competir y ver hasta donde podíamos llegar.

El R.C.I. III, también juzgado por Don Juan Antonio Lanzó, nos abrió las puertas a la más alta competición, la Copa España para perros de Utilidad de la Real Sociedad Canina de España. Este evento reúne a los mejores perros de todas las razas, enfrontándolos en la competición a fin de encontrar el mejor perro de España. Tres pequeños errores nos relegaron a la decimoctava posición, pero “Platino” había vuelto a demostrar su calidad arrancando los aplausos del público. Sabíamos que con el entreno y subsanando esos pequeños problemas podíamos estar arriba.

Llegó Febrero y con él el Campeonato del Club Español del Perro de Pastor Belga. En esta ocasión se celebraba en Galicia, en concreto en la localidad de Abegondo (A Coruña).Como Juez Don M. Jean Joaquim (Juez Internacional francés con una larga trayectoria y numerosos éxitos deportivos).

Viernes 3, comenzamos con los entrenamientos oficiales, tan solo diez minutos en los que hay que marcar las referencias básicas para el trabajo en el Campeonato. “Platino” se mostró centrado, con movimientos rápidos y como decimos nosotros “cerrados”, es decir bien ejecutados, con velocidad y precisión. El pronóstico era alentador.

Sábado 4, daba comienzo la primera de las tres disciplinas, y la que más sujeta está a la variabilidad de factores, el rastro. La pista había sido trazada por uno de los asistentes del Juez sobre hierba de media altura, con más de una hora de antelación, y se le habían colocado tres objetos de diversos materiales que debía localizar y señalar de manera adecuada.

La salida de “Platino” fue espectacular, muy concentrado y a buen ritmo, Eugenio le seguía detrás con la correa de 10 metros de longitud tal y como marca el reglamento. En la primera recta se encuentran con el primer objeto. Bien marcado. Eugenio recoge el objeto se lo enseña al Juez y prosigue el rastro. A unos 30 metros se encuentra con un giro de 90º a la izquierda y una imprevista ráfaga de viento lo separa del rastro. Unas fuertes comprobaciones, en las que nos temíamos lo peor, que se perdiera, pero vuelve a retomar el trazado correcto, buen ritmo hasta el segundo objeto y muy bien marcado. Continúan la pista y llegan al final marcando en último de los tres objetos.

La impresión general era buena, el perro había trabajado y lo había hecho bien, con determinación, con constancia y concentración, ahora sólo quedaba saber la puntuación que el Juez le otorgaba.

¡96 puntos sobre 100!, el segundo mejor rastro del campeonato.

Domingo 5, a las once de la mañana dio comienzo la disciplina de obediencia. La conducción con el perro suelto correcta, buena velocidad en los giros. Sentado, correcto. Tumbado correcto. Apport correcto. Saltímetro y empalizada correctos. Las llamadas rápidas. El envío hacia delante recto.

El resultado, 89 puntos sobre 100. ¡Estábamos primeros en el campeonato!

Como estábamos en Galicia, y no podía ser de otra manera comenzó a llover, descargando una tormenta que obligo a interrumpir el campeonato.

Nos preocupaba la cantidad de agua que caía y que el estadio de fútbol no era capaz de drenarla.

Y en estas condiciones nos tocó salir.

El registro de los reviers (escondites) rapidísimo, como es costumbre en él, enfrentamiento y ladrido perfecto.

La fase de huida contundente, rapidísima, con muchísimos problemas para el figurante, arrancando los aplausos del público. La orden de suelta perfecta. La conducción por la espalda precisa.

La fase de carga larga, quizás demasiada para las condiciones en las que se entrena con normalidad, pero aún con todo ello 90 puntos sobre 100.

Como resumen 96 puntos en rastro, 89 en obediencia y 90 en defensa, en total 275 puntos que le colocaban en la segunda posición. ¡Habíamos obtenido el Subcampeonato de España!.

La valoración general, muy buena; los comentarios del Juez, muy alentadores al valorar en todo momento el “corazón” que tenía el perro al trabajar y el próspero futuro que le auguraba al tratarse de un perro joven, y alentándonos a seguir en este camino, seguro de que podríamos hacer un muy buen papel en el futuro Campeonato del Mundo a celebrarse en Eslovenia.

 

 

 

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